
HierroyArena
EL FERROCARRIL DEL MINERAL EN EL DESIERTO
Más que un destino
Qué esperar

El tren de hierro

Dunas

Ciudades milenarias

Oasis

Ben Amera

Viaje en 4x4
Lo que vas a vivir
Hierro, arena y silencio
01Las ciudades de las caravanas
Cruzaremos el Sáhara en 4x4, subiremos la duna de Azouega, una de las más altas de África, y nos refrescaremos en los oasis de palmeras de Terjit y Mhaireth, los mismos que dieron cobijo a las caravanas del oro. En Chinguetti y Ouadane, ciudades del siglo XIII declaradas Patrimonio de la Humanidad, caminaremos entre bibliotecas que aún guardan manuscritos milenarios.
02Noches de jaima y fuego
Contemplaremos Ben Amera, un monolito gigante plantado en uno de los rincones más espectaculares del desierto, y dormiremos en jaimas junto al fuego, con un chef privado y guías que conocen cada duna, cada paso y cada secreto de estas tierras. Encima, uno de los cielos más estrellados del planeta.
03El tren de hierro
Y entonces llega el momento que da nombre al viaje. Acampados junto a la vía, esperaremos a que el horizonte empiece a temblar: kilómetros de vagones cargados de mineral, uno de los trenes más largos del planeta, frenando entre el polvo. Treparemos a ellos y durante 10-12 horas cruzaremos el Sáhara sentados sobre el propio hierro, con el viento de cara y un mar de dunas alrededor, hasta entrar en Nouadhibou. El día más duro del viaje — y el que contarás el resto de tu vida, porque muy pocos viajeros en el mundo pueden hacerlo.
Éste no es un viaje cualquiera: es el Sáhara más auténtico, con la cabeza a un ritmo más lento y puro.
